martes, 24 de diciembre de 2013

Manuel del Palacio

Se prolonga entre la avenida de Marín y la calle de Rosalía de Castro y cuenta con una curiosa configuración con una calzada central de dos carriles, uno para cada sentido de circulación, y dos viales de servicio con un carril de circulación, líneas de estacionamiento y aceras. La calzada central se encuentra separada de las vías de servicio por dos líneas de plátanos de gran porte, que confieren un aspecto de galería ajardinada, sobre todo en los meses de verano.

En la superficie que hoy ocupa una gran glorieta existía una intersección en la que se produjeron diversos accidentes a lo largo de su historia, como el que se puede ver en la siguiente imagen, a finales de la década de los cincuenta y con un Renault 4/4 como protagonista.

1959
2013

El efecto galería generado por las hileras de árboles se aprecia muy bien en esta otra fotografía tomada a mediados de los sesenta.

8 de agosto de 1966
25 de septiembre de 2013

También se deduce de las imágenes que inicialmente la calle solo contaba con la calzada central y, probablemente con la intención de no talar el arbolado existente, se optó con buen criterio por construir en los márgenes las vías de servicio que existen hoy en día.

13 de julio de 1970
25 de septiembre de 2013

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