lunes, 16 de diciembre de 2013

Plaza de Méndez Núñez

Popularmente conocida como praza das Galiñas, fue desde tiempos medievales un lugar en el que se celebraron mercados de diversos materiales para el trabajo del campo así como de cestos para transporte.

En la gran casona que preside la plaza murió el contralmirante Casto Méndez Núñez el 21 de agosto de 1869, a quien se le atribuye una famosa frase: más vale honra sin barcos que barcos sin honra. En su honor, la plaza fue oficialmente bautizada con su nombre tras su muerte.

También en ese mismo edificio se celebrarían posteriormente tertulias en las que participaría activamente Ramón María del Valle-Inclán durante su estancia en la ciudad de Pontevedra a finales del siglo XIX, lo que se recuerda con la reciente colocación de una estatua de metal.

1964
2013

Por supuesto, durante la segunda mitad del siglo XX la plaza sirvió principalmente como aparcamiento público en el que los coches aprovechaban cada pequeño recoveco para hacerse un sitio a su medida.

1977
2013

A día de hoy el antiguo pavimento de adoquines de granito ha sido reemplazado por losas de piedra serradas, con el mismo criterio que en el resto de las calles del recinto histórico.

1979
2013

1 comentario:

  1. Los coches en las plazas dicen feo, pero aquella era una Pontevedra viva, entendida como gran superficie por las gentes de todo el hinterland. Ahora los coches van directamenete a CArrefour, donde sus propietarios compran al no poder entrar en Pontevedra.
    El granichán serrado no mejora el pavimento anterior. Y la llegada de los nómadas a tomar el vaso o la tapa está condicionada al buen tiempo, pero eso no fija población, todo lo contrario, que son muchísimas las casas de la zona vieja abandonadas.
    No se ha sabido trabajar un tema tan sensible desde la primera burla del plan Urban, cambio de cara en fachadas, pero no restauración de edificios ni convocatoria de concurso de ideas para que los residentes pudiesen tener algún aparcamiento, que eso sí fijaría población. Y así las cosas son muchos los que se han ido; otros esperan su oportunidad o la posible venta de su vivienda en la zona vieja, algo muy difícil, condicionado además por un Peprica que debería haber sido diseñado con más inteligencia.
    ¿Por qué no los tejados sandwich? ¿Es que sólo tienen derecho a esa protección el Museo, Miguelón con su Casona esquina de Chariño-Tetuán, Rosón Gasalla en Sarmiento, y otros que me sé y que representan un claro agravio comparativo al no permitir a otros esa solución.
    Etc., etc.
    Un saludo.

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